Ejes de acción

Trabajamos a favor del sector

a) Que se reconozca la importancia de las librerías en la cadena de valor del libro y de difusión de la cultura

Es imprescindible definir en su justo valor a nuestra empresa y perfil para reafirmarnos como una instancia y un sujeto con atribuciones en las normativas que nos competen ya que el librero es el actor que vincula a los diversos participantes de la cadena con el lector y la librería el espacio por excelencia de comercialización del libro y de encuentro con dicho lector.

b) Revisión, junto con autoridades fiscales, del régimen en que operan las librerías.

Una de las problemáticas generales que afectan al sector es el régimen fiscal vigente para las librerías.

Nuestros establecimientos no pueden acreditar el IVA como las demás empresas editoriales por manejarse con IVA EXENTO por lo que cualquier gasto realizado impacta un 16%, lo que genera una carga fiscal extra en nuestras operaciones.

Esta situación implica diversas consecuencias, sobre todo para la pequeña y mediana empresa, entre ellas, la dificultad de permanencia de sus emprendimientos lo que en muchas ocasiones conlleva a su cierre al no poder afrontar dicha carga fiscal.

Para la Asociación es imprescindible propiciar el diálogo con las autoridades pertinentes para una revisión de las condiciones que rigen a nuestra empresa con el fin de que se nos permita acreditar este impuesto, tomando como marco legal lo referido en el apartado I del Artículo 4 de la Ley de Fomento para la lectura y el Libro: “Fomentar y estimular la edición, distribución y comercialización del libro”.

En ese orden, se considera oportuno sugerir el cambio de régimen de Exento a IVA Tasa 0.

c) Procurar el cumplimiento de la Ley de Fomento para la lectura y el Libro y su revisión.

  • Favorecer la protección y respeto del precio único de venta al público con el fin de equilibrar las prácticas comerciales, ampliar el mercado y promover la lectura, tal como se menciona en el apartado IV del Artículo mencionado de esta Ley: “Hacer accesible el libro en igualdad de condiciones en todo el territorio nacional para aumentar su disponibilidad y acercarlo al lector”.
  • Contribuir en las definiciones por establecer en el reglamento de la Ley:
    • Las sanciones a su incumplimiento.
    • La designación de una autoridad responsable de su observancia.
    • Lograr la extensión del plazo del precio único de 18 a 24 meses.
    • Equilibrar las normativas de distribución y comercialización del libro impreso con las del libro electrónico:
      1. Inclusión de este tipo de publicación al precio único de venta al público.
      2. Definir el plazo de vigencia de dicho precio. La sugerencia, por ser lo más equitativo entre uno y otro formato, es que este precio sea permanente.

d) Consolidar el desarrollo de programas públicos de apoyo para el crecimiento de la empresa y la apertura de puntos de venta y para el fomento a la lectura y capacitación del sector.

Es indudable que la librería se confirma como el punto de venta preferente para la adquisición de libros, tal y como lo indican los resultados de la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura 2015 realizada por el CONACULTA y las recientes cifras de venta que anualmente anuncia la CANIEM.

Es decir, la librería es el espacio privilegiado de comercialización de contenidos pero también un recinto idóneo para su difusión y por tanto para la formación de públicos lectores.

De esta forma es oportuno que las políticas públicas incluyan a la librería no sólo institucional, sino privada, dentro de sus proyectos de fomento a la lectura y se implementen programas de capacitación al sector con el fin de potenciar los alcances de nuestra empresa y la mejora de sus servicios.

Asimismo, y en este marco, es indispensable que estas políticas tomen en cuenta el desarrollo de los libreros y sus establecimientos y constituyan programas institucionales que incentiven la modernización y apertura de puntos de venta, considerando lo señalado por la Ley del Libro en sus apartados II del Artículo 4: “Fomentar y apoyar el establecimiento y desarrollo de librerías (…) y otros espacios públicos y privados para la lectura y la difusión del libro”.

e) Proponer iniciativas y señalamientos contra la reproducción no autorizada del libro y su comercialización.

Otra problemática que afecta al sector e implica una merma permanente en su facturación es la reproducción no autorizada del libro y su comercialización, lo cual compromete la subsistencia de nuestros establecimientos. En este orden la ALMAC considera prioritario fomentar un diálogo conjunto entre los diversos representantes del sector y las autoridades que desemboque en acciones reglamentadas que permitan enfrentar este tipo de prácticas.

f) Desarrollo de vínculos entre sectores y fomento cultural.

Consideramos imprescindible impulsar sinergias pertinentes entre libreros e instancias gubernamentales y privadas, así como la difusión y mejora de nuestros espacios y servicios y la realización de actividades a favor de la cultura y la lectura.

Buscamos la acreditación del IVA para las librerías.

Nos interesa promover la revisión y regulación de la Ley del Libro.

Se debe favorecer la creación de políticas públicas para la apertura y desarrollo de librerías.

Nos es necesario señalar normativas en contra de la piratería.